Principios para el desarrollo de un EQUIPO

Queremos tener tomates frescos, sabrosos y con un buen color en nuestro jardín. Compramos unas semillas y las plantamos. ¡¡Ya está!! ahora al sofá y a esperar a mañana para desayunar unas rebanadas de pan con tomate.

¿No funciona así? ¿Cómo que hay que estar pendiente de regarla, cuidar la tierra y vigilar la luz? Eso no es lo que me vendieron cuando me aconsejaron que creara un EQUIPO.

Los equipos nacen de una semilla, ser un grupo de personas con un objetivo común y compartido que necesitan de una interdependencia entre ellas para conseguirlo. Y aunque es probable que algo crezca con solo poner la semilla en la tierra, no podemos esperar que funcione por defecto, aunque puedes tener suerte. Y mucho menos podemos esperar que con solo “sembrar un equipo” obtengamos un alto rendimiento.

Todos esperamos que nuestras plantas y árboles nos den un gran fruto, con un sabor delicioso, un color brillante y el mayor tamaño, pero no es algo donde tengamos una influencia directa, no vamos a poder elegir el pantone exacto del color de la fruta, los centímetros de tamaño o la intensidad del sabor (para los detallistas, olvidaros de la genética ;), es una analogía).

En cambio, sí sabemos que hay varios atributos clave como el agua, la luz y nutrientes en la tierra, que son las claves para que la planta pueda desarrollar el mejor color, el tamaño deseado y mayor intensidad.

Cuando creamos equipos y los ponemos a funcionar, como líderes, managers, entrenadores, gestores… no vamos a poder elegir el grado de rendimiento resultante de un equipo funcionando bien. Pero sí que podemos, y ese es nuestro trabajo, generar el contexto adecuado para su máximo desarrollo.

Existen para mi 3 principios que he experimentado y aprendido a lo largo de los años que están de nuestra mano y es en lo que me baso cuando creo la estrategia para generar el contexto adecuado y el desarrollo de un equipo.

No se trata de pensar todos igual, está probado que la diversidad es algo positivo en un equipo, cuando hablo de pensar como una unidad es pensar juntos en el mismo problema y accionar juntos la misma solución aplicando la inteligencia colectiva.

Con lo contrario veríamos como en un equipo de basket 3 jugadores intentarían una jugada y los otros dos otra distinta, mismo problema, pero accionando soluciones distintas, o un equipo de desarrollo de producto, implementaría cada uno una parte del código sin importarle ni el antes ni el después en el proceso ni si funciona el producto final, distintos problemas y objetivos completamente diferentes.

Mi experiencia me lleva a trabajar en generar el contexto adecuado para conseguir estas dos claves:

Un objetivo compartido y entendido por todos que además esté alineado con los objetivos individuales de cada miembro. De forma que cree la oportunidad para el crecimiento de cada miembro a favor del crecimiento del equipo. El individuo al servicio del crecimiento del equipo y el equipo al servicio del crecimiento del individuo.

Fomentar la colaboración por encima de la coordinación y la cooperación. Ejecutar y actuar como uno solo en un mismo objetivo, implica que tengamos conflictos y que debemos de trabajar para que estos sean constructivos. No evitar los problemas, sorteándolos con la solución fácil de la coordinación, “yo a lo mio tu a lo tuyo y ya nos veremos en una semana a ver cómo vamos”

Si empezamos a trabajar cada uno en objetivos distintos por evitar los conflictos, no lograremos maximizar el talento y las cualidades de todos. Colaborar hace que multipliquemos los skills de cada miembro y no solo los sumemos.

Phil Jackson, entrenador de los Bulls de Jordan y de los Lakers de Saquille O’Neal, Kobe Bryant y más tarde también de Pau Gasol, me descubrió en sus libros 11 anillos y Canastas sagradas como iba fortaleciendo la colaboración por encima de otras formas de interacción dentro de sus equipos, basándose en Tribal Leadership.

Cuando ocurre un conflicto sobre el trabajo en el equipo ¿tratamos de evitarlo repartiéndonos las tareas o buscamos la mejor forma de afrontarlo juntos teniendo el objetivo de la tarea como centro del debate?

Esta frase me la repite una de las personas de las que más he aprendido (Xavi Albaladejo) y ha sido una de las claves para conseguir el mindset necesario y romper los límites que nos autoimponemos para cambiar las cosas a nuestro alrededor. ¿Si fuera algo que has montado tú con tus colegas, que es lo que harías?

Como anteriormente, mi trabajo en un equipo tratará de generar el contexto adecuado para que exista:

Accountability, el equipo debe ser dueño de sus compromisos y de sus decisiones y las consecuencias que pueden traer las mismas. Debemos generar consciencia al equipo del sistema en el que se mueve. El equipo es el responsable a la vez de levantar y solucionar los impedimentos que se encuentre o llevar las sugerencias de mejora a la atención de otros en el sistema si es necesario.

Autonomía, no podemos darle responsabilidad de sus acciones si no son más que peones en el tablero. Como líderes, managers, entrenadores, fomentar el crecimiento del triángulo de la auto-organización, asegurarse que existe un objetivo, las habilidades e información necesaria y que son conocedores de las restricciones y los límites, a la vez que poco a poco se van aumentando estos límites para generar más autonomía y responsabilidad.

En las últimas decisiones que han tomado vuestros equipos ¿Habrían sido las mismas si fuera algo montado por ellos?¿Porqué han tomado decisiones distintas?¿Qué necesita el equipo para poder tomar las decisiones que consideran correctas?

Tener la calidad y el talento necesario, no se puede ganar la champions con jugadores de ligas de barrio. No necesitaremos tampoco ser un conjunto de las mejores estrellas del mundo, muchos de los que se crearon con esta intención han fracasado como los Lakers ’03, ’12 o Misfits gaming en los e-sports. Pero sí necesitaremos a gente con las capacidades adecuadas para afrontar los objetivos y expectativas.

Popovich ha logrado que los Spurs lleven más de 20 años entre los 16 mejores equipos del mundo, justo este año es el primero de los últimos 22 que no han logrado entrar en playoffs. En alguna de sus entrevistas y charlas nos habla del foco en las personas, trabajando desde el recruiting, la cultura, el modelo de trabajo y sobretodo el objetivo grupal por encima de las individualidades.

Estudian a fondo los jugadores, a nivel técnico y personal, donde analizan si son los más adecuados para la cultura que buscan y lo que necesitan en la organización, el mismo Popovich a pasado vacaciones junto a posibles futuros nuevos miembros, solo por conocerlos de primera mano.

Y si erraban en la elección, antes de que se desvirtuara la cultura y el modelo, tenían muy claro que mejor separar caminos y entender que no todo el mundo encaja en una organización con los objetivos y la dirección tan clara. No les valía cualquiera, ni siquiera, a veces, los mejores técnicamente.

Tener siempre una actitud de búsqueda de la excelencia, diferente a la exigencia. Que nos permita tener una mejora continua tanto colectiva como individual en todas nuestras skills, tanto hard como soft. Es necesario asegurar el crecimiento de los miembros del equipo. Como escribí anteriormente El individuo al servicio del crecimiento del equipo y el equipo al servicio del crecimiento del individuo.

No conozco ningún equipo ganador de una liga o campeonato que haya sido peor equipo al final del campeonato que al principio. Tenemos que buscar siempre ser mejor equipo de lo que somos ahora en un plazo relativo de tiempo, si la expectativa no es esta, puede ser una gran señal que nos avisa de que algo no va a funcionar bien.

Filosofía y cultura de los Spurs

Como resumen, me gustaría dejar claro la diferencia entre estos 3 principios clave y los frutos que esperamos conseguir.

Como líderes, podemos y debemos generar el contexto para dotar a los equipos de:

  • un objetivo y colaboración
  • autonomía y accountability
  • habilidades y la mejora continua de las mismas.

Con la misma idea que con un jardín cuidamos de tener los nutrientes de la tierra, el agua y la luz necesarias, para desarrollar un equipo y esperar que nos dé unos frutos grandiosos, debemos crear el entorno para que estos tres principios existan.

¿Qué resultados están dando vuestros equipos?¿Necesitan un contexto distinto respecto a estos 3 principios?¿Qué necesitáis cambiar o mover en vuestra organización para mejorar el contexto? El camino para lograr esto, será vuestra estrategia de desarrollo del equipo.

Para crear esta estrategia y sobre todo compartirla con el equipo para que sea más efectiva, podemos ayudarnos de varios estudios y libros que nos hablan de palancas y necesidades de los equipos. Os dejo algunas lecturas de donde también he intentado inspirarme aparte de mi propia experiencia.

EL estudio de google, donde nos hablan de 5 puntos para la dinámica de un equipo:

  • Seguridad psicológica, que será esencial para que los equipos puedan tener conflictos constructivos con el objetivo de colaborar, y además para crear el ambiente adecuado para la mejora continua.
  • “Dependability”, la capacidad de poder confiar en el trabajo de tus compañeros. Aquí lo uno junto con el accountability
  • Estructura y claridad, establecer cómo colaborar, crear objetivos a nivel individual y a nivel colectivo.
  • Dar un propósito
  • Que el trabajo tenga un impacto en el objetivo.

El clásico de “las 5 disfunciones de un equipo” de Patrick Lencioni donde nos habla de trabajar sobre 5 puntos y la relación que lleva de un punto a otro.

El gran libro de Lyssa Adkins “Coaching Agile Teams”. En sus primeros capítulos nos explica que plantear desde el inicio unas expectativas conjuntas con el equipo, explicando que frutos espera, y que comportamientos son importantes para ella, le ayuda a crear una estrategia compartida con el equipo.

Otras lecturas que me han inspirado en este tema que son más de índole deportiva, pero aconsejables a cualquiera que busque ayudar a crecer a un equipo son 11 anillos, Canastas sagradas o la Pirámide del éxito del gran entrenador John Wooden

Lo importante en definitiva es tener claro que debemos generar el mejor entorno posible para que el equipo crezca y nos pueda dar su mejor versión.

No somos mucho más que jardineros del contexto.